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HISTORIA

HISTORIA

CEA nace en Monghidoro, provincia de Bolonia, como srl en 1982, y se convierte en cooperativa dos años más tarde, en 1984; así pues, representa un caso más único que raro de patrimonio privado de una empresa puesto a disposición para la creación y el crecimiento de una sociedad cooperativa.
CEA tiene un rápido crecimiento ya desde el primer decenio de vida: hace de la flexibilidad organizativa y de la formación de los trabajadores sus puntos fuertes, logrando rápidamente adquirir importantes encargos en el sector público sin limitarse a trabajar en su zona de origen, sino que inaugura rápidamente filiales en Bolonia, Imola y La Spezia.
En 1994, tras la entrada en vigor de la ley Galli que transfirió a los gestores del agua las competencias de la depuración y de las redes que hasta ese momento correspondían a los municipios, CEA, impulsada por la empresa municipalizada que por aquel entonces operaba en Bolonia y provincia, abre la rama de empresa destinada a la realización y a la gestión de los depuradores, que aún hoy es el orgullo de la Cooperativa.
El año siguiente se produce otro importante cambio, un cambio que marcó una época para los directivos y para todos los trabajadores de CEA: la agrupación de las diferentes sedes operativas en el municipio de Calderara di Reno, en lo que actualmente es la sede central de las actividades de CEA, ubicada en el municipio de Sacerno (para los antiguos romanos el centro geográfico del mundo), a pocos minutos en coche del aeropuerto Marconi de Bolonia. Una decisión complicada, no exenta de dificultades, que no se tomó para renegar de los propios orígenes, sino para garantizar un futuro seguro a las más de 200 personas que al alba del nuevo milenio trabajaban para CEA.
El último decenio aún no es historia, sino crónica: importantes cambios han permitido a CEA no envejecer y resistir al tiempo; los directivos históricos y socios fundadores, todavía hoy presentes en la empresa con cargos de relevancia, han tenido la fuerza y la prudencia de hacer crecer una segunda generación de jóvenes directivos, preparados para hacer frente y superar los grandes retos que el mercado global pone en el camino de cualquier organización empresarial para continuar con ese proceso de crecimiento sostenible que siempre ha representado la carta ganadora jugada por CEA, hoy a la cabeza de un grupo de empresas altamente especializadas que han permitido a la marca estructurarse de modo heterogéneo y completo.